El camino sanabrés

Se conoce como camino Sanabrés, al que siguen los peregrinos que, procedentes del sur  por la Vía de la Plata o del este a través del camino del Levante, cuando llegan a Granja de Moreruela, optan por seguir hacia el oeste a través de Puebla de Sanabria y Orense para llegar a Santiago de Compostela.

Es un camino que cuenta 373 km, que los peregrinos suelen dividir en trece jornadas, cinco de las cuales discurren por el territorio de Zamora y las ocho restantes en Galicia.

En Zamora que es el territorio que más nos afecta, se puede recorrer en cinco o seis jornadas, dependiendo de la planificación y del Estado físico de los peregrinos. Comienza en Granja de Moreruela y a llegar a lo alto de la Canda encontramos el mojón que separa las comunidades de Castilla y 

León y Galicia, con un trazado de 150 km en la provincia de Zamora.

Cuenta con muchos contrastes en su trazado, desde las llanuras al comienzo del camino y luego en permanente ascenso,

los peregrinos van subiendo de desnivel, hasta llegar a las dos portelas (Padornelo y la Canda) que representan la altura máxima de este tramo del camino. Atrás los peregrinos van dejando zonas inundadas, ríos, y algunos montes y valles que confieren a este camino una belleza diferente.

Para aquellos que disponen únicamente de dos semanas de vacaciones, representa el camino ideal para poder culminar la peregrinación en tan solo quince días, lo que debería hacer que cada vez fuera contando con un incremento positivo en cuanto al número de peregrinos.

Información del camino

El camino Sanabrés, se encuentra suficientemente documentado en cualquier guía de peregrinos, bien específicamente sobre este camino o a través de los diferentes foros y páginas de Internet, en las que se describen los caminos que los peregrinos van siguiendo para llegar a Santiago.

Para la mayoría que comienzan en Zamora, pueden acceder a la información actualizada que la Oficina de Turismo suele proporcionar a los peregrinos y también a través de la página la vía de la Plata el camino, cuentan con suficiente información actualizada sobre esta ruta de peregrinación.

La referencia de la Sierra de la Culebra, desde el momento que llegan a Tábara, va guiando a los peregrinos que avanzan por la derecha de esta zigzagueante Sierra.

La mayoría de los monasterios y santuarios que se van a encontrar a lo largo de esta ruta, es posible visitarlos y acceder a su interior donde van a encontrar información de la historia que allí se concentra.

Aunque los albergues se ajustan a la demanda de los peregrinos que cada año circulan por esta ruta, son suficientes para poder realizar etapas normales para la mayoría de los peregrinos, aunque en el mes de mayo, en ocasiones, determinados días pueden encontrarse con problemas de plazas porque ese mes, suele concentrar al 20% de los peregrinos que cada año recorren esta ruta.

Establecer unas etapas previas, corre el riesgo de ir ajustando a los peregrinos al trazado de las mismas, es recomendable que cada peregrino vaya adecuando cada jornada a sus posibilidades y a la que está acostumbrado a recorrer. Como hay que establecer una orientación sobre las jornadas, el tramo de Zamora lo hemos dividido en cinco jornadas y en cada una de ellas, indicaremos las opciones que tienen para ampliarla o reducirla y que sea cada peregrino, el que vaya haciendo su planificación.

ETAPAS

Primera etapa.

Distancia: 26 km

Poblaciones: Granja de Moreruela, Faramontanos de Tábara y Tábara.
Albergues: Granja de Moreruela, Faramontanos de Tábara y Tábara

Los peregrinos que llegan a Granja de Moreruela, bien para comenzar el camino, o continuando el que vienen recorriendo por la Vía de la Plata, tienen una visita obligada al monasterio de Santa María de Moreruela. Se encuentra a 3 km del pueblo pero merece la pena una visita mientras se encuentren en este pueblo.

Es importante que en los meses de verano, cuando hace más calor, se provean del agua necesaria para el tramo que le separa de Faramontanos de Tábara. Son casi 20 km en el que no van a encontrar ningún lugar para abastecerse.

También es importante que sigan las flechas que van marcando el camino, sobre todo el tramo que hay después de puente Quintos, en lugar de ir por la carretera, porque se perderían un tramo de especial belleza.

Faramontanos de Tábara, es uno de esos pueblos en los que el peregrino tiene la sensación de no llegar nunca, según se va

acercando el camino les va llevando a izquierda y derecha y a veces se hace interminable llegar.

El tramo que discurre entre puente Quintos y la entrada principal a la dehesa de Valdelarosa, es muy agradable para el peregrino, porque va caminando por un bosque de encinas y de pinos y una vez que sale de esta zona, el camino cambia completamente porque hasta llegar al siguiente pueblo no encuentran ninguna sombra ni un lugar para poder descansar. Recomendamos hacer un descanso en el alto del Castrillón, contemplando un espectáculo muy bonito en el recodo que hace el rio Esla aprisionado entre los acantilados.

En Faramontanos, los peregrinos pueden reponerse en los bares que hay en la población y cuentan en la plaza con una fuente en la que poder proveerse de agua, también cuentan con un lugar de acogida y ya sólo les quedan 7 km para llegar a Tábara, recomendamos que este tramo se haga por el camino donde van a atravesar por zonas de regadío y algún bosque de encinas antes de llegar a Tábara.

Tábara es un pueblo que cuenta con todos los servicios que pueda necesitar el peregrino y dispone de dos albergues uno privado y otro municipal de acogida tradicional y es una población en la que el peregrino debe visitar el centro de interpretación de los Beatos, una obra única en este género de arte medieval.

Segunda etapa.

Distancia: 23 km

 Poblaciones: Tábara, Bercianos de Valverde o Villanueva de las Peras (dos trazados), Santa Croya de Tera y Santa Marta de Tera.
Albergues: Villanueva de las Peras y Santa Marta de Tera

En esta etapa hay dos opciones que los peregrinos deben valorar y ajustar su camino a lo que resulte mejor para ellos.

La primera de las opciones, la encuentran a 14 km de Tábara, el peregrino puede optar por seguir el trazado original que le lleva por Bercianos de Valverde, pero deben tener en  cuenta que esta población no cuenta con ningún servicio, en cambio si deciden ir por Villanueva de las Peras, van a encontrar dos establecimientos hosteleros y un albergue.

Otra opción que algunos peregrinos suelen valorar, es alargar

esta corta etapa una docena de kilómetros más para llegar hasta Olleros de Tera, donde disponen de un albergue para peregrinos y un establecimiento hostelero, de esa forma acortan alguna de las etapas siguientes reduciendo su distancia.

Este tramo se recorre a través de dehesas y lugares en los que la vegetación es abundante y les proporciona esa sombra que en los meses de verano se agradece.

Uno de los lugares que el peregrino no debe pasar por alto, es la visita en la Iglesia de Santa Marta de Tera de la imagen del Santiago peregrino, considerada la más antigua que se conoce del apóstol con hábitos peregrinos. Se encuentra en la parte sur del templo y se accede ella a través del cementerio que está junto a la iglesia.

Tercera etapa.

Distancia: 37 km

 Poblaciones: Santa Marta de Tera, Calzadilla de Tera, Olleros de Tera, Villar de Farfónn, Rionegro del Puente y Mombuey
Albergues: Olleros de Tera, Villar de Farfónn, Rionegro del Puente y Mombuey

Resulta una etapa excesivamente larga para muchos peregrinos, por lo que una buena parte de ellos, deciden acortarla deteniéndose en Rionegro del Puente, población que cuenta con un bonito albergue de peregrinos y varios establecimientos hosteleros. Aquellos que alargaron la jornada anterior su etapa hasta Olleros de Tera, cuentan con una distancia que se ajusta a las posibilidades que vienen estableciendo en cada una de ellas.

Es una jornada, de las que se denomina el rompe piernas,

porque se deben ir salvando algunos desniveles que aunque no resultan muy significativos, dependiendo desde dónde hayan comenzado a caminar esa jornada, puede llegar a hacerse bastante pesada.

En esta etapa el peregrino se va a encontrar con el santuario de Agavanzal, entre Olleros de Tera y Villar de Farfon, aunque generalmente suele encontrarse cerrada. En Rionegro del Puente, el peregrino llega hasta el Santuario de la Carballeda, un lugar que hay que visitar, porque tanto santuario como la cofradía de los Falifos que se encarga de gestionar la Cofradía, son un referente para los peregrinos.

En Mombuey, el peregrino va a poder visitar la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, una construcción románica del siglo XIII que tiene una torre defensiva muy esbelta y elegante.

En Mombuey, el peregrino encuentra todo tipo de servicios y cuenta con dos albergues uno privado y otro municipal.

Cuarta jornada

Distancia: 33 km

 Poblaciones: Mombuey, Valdemelilla, Cernadilla, San Salvador de Palazuelo, Entrepeñas, Asturianos, Palacios de Sanabria, Otero de Sanabria, Triufé y Puebla de Sanabria.
Albergues: Asturianos y Puebla de Sanabria

Aquellos peregrinos que la jornada anterior optaran por pernoctar en Rionegro del Puente, la opción que tienen es llegar hasta Asturianos, donde en el polideportivo de la localidad cuentan con un albergue para acoger a los peregrinos y los que hayan pernoctado en Mombuey cuentan con una distancia apropiada para llegar hasta Puebla Sanabria.

Es importante proveerse de lo que vayan a necesitar, porque excepto en Asturianos, que es la población más importante de este tramo del camino, los demás son pequeños pueblos que apenas cuentan con servicios para cubrir las necesidades del peregrino.

Es un tramo con una vegetación de monte bajo y durante una buena parte de la jornada van a estar caminando al lado del embalse de Cernadilla, que sin duda en los días más calurosos, refrescará el avance de los peregrinos y hasta les permitirá darse algún baño.

En Puebla de Sanabria, cuentan con un albergue privado a la entrada de la población y suficientes establecimientos hoteleros para cubrir las necesidades de los peregrinos.

Puebla de Sanabria, merece una visita pausada, porque es una población medieval que conserva un casco urbano que nos permite trasladarnos a otro tiempo y los servicios que puede encontrar el peregrino son muy completos.

Aquellos peregrinos que la jornada anterior optaran por quedarse en Asturianos, pueden prolongar la etapa una docena de kilómetros más para llegar hasta Requejo, donde van a encontrar acogida y de esa forma afrontan la siguiente jornada, que es la más dura de este tramo del camino, reduciéndola considerablemente y haciéndola más llevadera.

Quinta jornada

Distancia: 31 km

Poblaciones: Puebla de Sanabria, Terroso, Requejo, Padornelo, Aciberos y Lubián.
Albergues: Requejo y Lubián

Se trata, sin duda, de la etapa más exigente que en tierra zamorana, los peregrinos se van a encontrar en este camino, porque desde los 730 m de altitud con que comenzaron el camino en Granja de Moreruela, en el Padornelo llegan a la altura máxima de este trazado que cuenta con 1260 m sobre el nivel del mar.

Los peregrinos que optaron por alargar la jornada anterior hasta Requejo, cuentan con una etapa bastante cómoda, pero aquellos que lo hacen desde Puebla Sanabria, tienen por delante una etapa bastante exigente.

Desde que abandonan Requejo, el camino comienza a ascender y durante una docena de kilómetros, hasta que llegan a la parte más alta del Padornelo deben hacer el camino en constante ascenso.

Son 12 km, en los que tienen que salvar un desnivel de 300 m, que lo convierten en un tramo exigente pero no excesivamente duro, como otros tramos que se van a encontrar más adelante.

Antes de llegar a Aciberos, el camino se ha visto alterado por las obras del tren de alta velocidad y se ha hecho un desvío provisional que les conduce hasta Lubián, está perfectamente señalizado y no ofrece ningún problema porque la población 

se encuentra casi siempre a la vista y es la referencia que debemos tomar. 

Lubián es la última población de Zamora y cuenta con un albergue municipal para peregrinos y el pueblo tiene los suficientes servicios que éstos puedan necesitar.

Sin duda esta es una de las etapas que se conserva en la memoria del peregrino por los parajes tan hermosos por los que va avanzando. La flora, la naturaleza y sobre todo la fauna, resultan espectaculares. Es frecuente que el peregrino se encuentre en su avance con numerosos animales en estado salvaje (jabalíes, ciervos, corzos) es habitual encontrarlos a nuestro paso.

También es el hábitat del lobo, Lubián tiene su nombre de las manadas de lobos que por esta zona se encontraban. Actualmente la mayor reserva de Europa de esta especie se encuentra en la Sierra de la Culebra y el peregrino puede ver en Lubián la trampa que se utilizaba para cazarlos antiguamente, se denomina el Cortello dos Lobos y se conserva como la última vez que fue utilizado.

La jornada siguiente, conduce a los peregrinos hasta tierras gallegas y antes de abandonar Zamora a un par de kilómetros de Lubián, el peregrinos se va encontrar con una explanada en la que está el santuario de la Tuiza y antes de abandonar la provincia de Zamora deben ascender el puerto de la Canda con menos altitud que el que han dejado atrás, pero sin duda más exigente por los desniveles que deben salvar en un corto espacio.

A partir de aquí, el peregrino ya se encuentra en tierras gallegas y en A Gudiña, se va a contar con suficiente información actualizada sobre lo que les queda de camino hasta llegar a Santiago.

Lugares de interés en el camino sanabrés

Van a ser numerosos los restos que se conservan de las construcciones y del arte que el tiempo nos ha legado, a lo largo de esta ruta que siguen los peregrinos. Vamos a incidir únicamente en media docena de lugares que el peregrino no debe pasar por alto en su peregrinación, porque son únicos en su estilo.

A este trazado algunos le han denominado como la ruta de los monasterios, porque al comienzo de su trazado va zigzagueando y en lugar de seguir una teórica línea recta, unas veces el camino se dirige hacia el oeste, a jornada siguiente hacia el norte y la siguiente nuevamente hacia el oeste.

  El motivo de este trazado, era que antiguamente los peregrinos iban 

y estos eran los monasterios, por esa razón, el trazado del camino que siguen los peregrinos, lo hace por donde antiguamente se encontraban ubicados estos monasterios, la mayoría ya han desaparecido y otros se encuentran en ruinas.

Es importante que siempre que se encuentren abiertas, se acceda al interior de las iglesias, muchas de ellas de fábrica románica, conservando algunos de los más bellos ejemplares 

de la provincia que están declarados como bienes de interés cultural y en su interior conservan parte del esplendor que algún día llegaron a tener. Vamos a tratar de describir alguno de estos templos que el peregrino se va a encontrar en cada jornada, indicando unos breves datos de lo que van a poder contemplar y de lo que deben visitar.

De algunos de estos lugares sólo se tienen referencias de lo que en su día se erigió en aquellos lugares como es el monasterio de Moreruela, que se cree que estuvo en el término municipal de Moreruela de Tábara, el de San Salvador de Tábara y el monasterio de Santa Marta de Tera, los cuales fueron destruidos antes del año 1000, en la campaña que Almanzor realizó en su avance hacia Compostela.

Monasterio de Santa María de Moreruela

Este monasterio fue fundado en el siglo XI por San Froilán y San Atilano y le llamaron Moreirola, fue destruido por Almanzor y levantado más tarde en el siglo XII, que es la planta que podemos contemplar en la actualidad.

La Iglesia tenía planta de cruz latina con tres naves de nueve tramos y destaca la cabecera, que es de planta de la herradura apuntada muy del estilo cluniacense con siete absidiolos radiales.

Representaba un lugar donde los peregrinos eran acogidos y contaba con una hospedería que fue construida en el siglo XVI y también había una fuente que aún se conserva junto al muro conocida como la fuente del peregrino.

Después de la desamortización de Mendizábal, el templo fue abandonado y fue expoliado de una forma brutal no solamente en el contenido que algún día llegó a contener sino también fueron requisadas una buena parte de las piedras que levantaban el templo, para la construcción de una buena parte de las casas y la iglesia del pueblo actual.

Se comenzó a construir en un estilo románico aunque la mayoría se hizo en estilo gótico, del que se conservan algunos restos como los que se encuentran en la sala capitular.

El monasterio se encuentra cerca del río Esla y hasta que no nos encontramos en el, no se puede llegar a contemplar en todo su esplendor, los constructores eligieron un lugar lo suficientemente apartado y aislado de tal forma que para la mayoría llegaba pasar desapercibido.

Destacan en su construcción una cantidad muy importante de piedras que presentan lo que parecen símbolos de cantero, aunque por lo confeccionado de estas marcas, se puede pensar que se trataba de algo diferente a una simple marca de cantería.

El monasterio se encuentra situado a 3 km de la población Granja de Moreruela y el camino no pasa por el, pero es aconsejable un desvío para poder visitarlo con la calma que requiere

Tábara

Tábara es la primera población importante que los peregrinos que van recorriendo el camino Sanabrés se encuentran. Es un pueblo cargado de historia y entre las cosas que los peregrinos no deben pasar por alto, destacamos:

Al llegar a la plaza mayor, el peregrino se encuentra con un monumento erigido a la memoria de León Felipe, poeta peregrino y de los peregrinos, que nació en esta localidad y a su pluma debemos alguno de los poemas que los peregrinos tan bien conocen.

Lo primero que el peregrino va viendo antes de llegar a Tábara, es la torre de la iglesia de Santa María, que está declarada como bien de interés cultural.

Esta iglesia se encuentra levantada sobre los restos del antiguo monasterio de San Salvador, que fue arrasado por Almanzor y la torre de su iglesia actual, guarda semejanza con la que presidía la del antiguo monasterio.

Este monasterio, llegó a contar con uno de los escritorios medievales más relevantes que se conocen, aquí se confeccionaron algunas de las obras cumbre del arte medieval en miniatura, los conocidos Beatos, que durante la edad media, trataban de interpretar cómo sería ese apocalipsis que se recogía en el evangelio de San Juan.

Contó con un artista genial conocido como Magius, quien transfirió parte de su genio a sus discípulos Emeterius, Senior y Ende y ellos concibieron algunas de las obras más relevantes del arte medieval.

En el escritorio Tabarés, vieron la luz el beato Morgan, el beato de Tábara y el beato de Gerona y en la actualidad el peregrino puede contemplar el centro de interpretación en el que se explica la importancia de estas obras de arte, así como las técnicas que se empleaban en su creación y algunos facsímiles de los beatos que aquí se llegaron a realizar.

Como dato muy significativo para los peregrinos, en una de las paredes de la actual iglesia se puede ver una reproducción de un apostolado, en el que aparece por primera vez la imagen de Santiago, refiriéndose a él como Iacobus Hispania y seguramente será la primera representación del apóstol peregrino, por lo que merece una visita obligada.

En el escritorio Tabarés, vieron la luz el beato Morgan, el beato de Tábara y el beato de Gerona y en la actualidad el peregrino puede contemplar el centro de interpretación en el que se explica la importancia de estas obras de arte, así como las técnicas que se empleaban en su creación y algunos facsímiles de los beatos que aquí se llegaron a realizar.

Como dato muy significativo para los peregrinos, en una de las paredes de la actual iglesia se puede ver una reproducción de un apostolado, en el que aparece por primera vez la imagen de Santiago, refiriéndose a él como Jacobus Hispania y seguramente será la primera representación del apóstol peregrino, por lo que merece una visita obligada.

Santa Marta de Tera

Santa Marta de Tera es uno de esos lugares en los que el peregrino se encuentra especialmente a gusto por las connotaciones jacobeas que encuentra en este lugar y que desde hace años fue elegido como residencia de descanso de los obispos de Astorga que cuentan con un palacio en el que solían retirarse.

Según cuenta la historia, ya en el siglo X existía un monasterio dedicado a Santa Marta que los Reyes de León don Fernando y doña Sancha, regalaron a la diócesis en el año 1063 pero el antiguo monasterio fue arrasado por Almanzor en su campaña hacia Santiago.

Posteriormente en el año 1077 se construyó la Iglesia que actualmente podemos contemplar y que es uno de los templos románicos más antiguos de la provincia de Zamora, que conserva unos capiteles dignos de admiración así como el ajedrezado interior, característico de las construcciones románicas más antiguas.

Cuenta con tres portadas que dan acceso al interior del templo y sin duda la más decorada y significativa de ellas es la portada sur, que conserva dos tallas románicas de especial interés, sobre todo la que representa a Santiago peregrino. Es la imagen más antigua conocida de Santiago con hábito peregrino en el que porta un zurrón decorado con una concha y un cayado en la mano derecha mientras que con la izquierda va saludando a aquellos que lo contemplan. 

Originariamente esta estatua no se encontraba en este lugar, fue en la primera mitad del siglo pasado cuando se desmontó de la espadaña que había en la Iglesia que se desplazó a la ubicación que tiene en la actualidad y se reagruparon todos los restos románicos, ubicando esta importante estatua en la portada sur

.A la derecha del templo se puede contemplar rehabilitado el palacio de los obispos de Astorga que en su planta superior, cuenta con un pequeño museo que guarda importantes recuerdos peregrinos.

Los peregrinos que tienen la suerte de encontrarse en Santa Marta recorriendo el camino los días que comienzan los equinoccios (21 de marzo y 22 de septiembre) pueden ser testigos del fenómeno de la luz equinoccial que a las 8:00 de la mañana hora solar, se produce con la llegada de la primavera y del otoño.

A esa hora un haz de luz penetra por un óculo situado encima del altar mayor que recoge la luz que va saliendo por el este y según el sol va ascendiendo, también el haz de luz se va reflejando en el interior del templo, hasta que a esa hora, ilumina un capitel que hay en el altar mayor. Es un fenómeno que antiguamente los constructores solían emplear para anunciar la llegada de las estaciones. El capitel que alumbra por completo, unos dicen que describe a la santa que da nombre al templo, mientras hay otra teoría que dice que se trata de Jesús en el momento de ascender a los cielos. Es un fenómeno único que en los caminos solamente se puede contemplar en el templo de Santa Marta de Tera y en el de San Juan de Ortega.

Rionegro del Puente

Rionegro del Puente es otra de las poblaciones importantes que el peregrino se encuentra mientras va recorriendo el camino Sanabrés. La población se encuentra a orillas del río Negro que es el que da nombre a la localidad.

Fue cuna de Diego de Losada, el fundador de la ciudad de Caracas y que actualmente se puede visitar su casa palacio que se encuentra en la plaza de la población.

Destaca el Santuario de la Virgen de la Carballeda, en cuyo interior se venera a la Virgen del mismo nombre, que es la patrona de toda la comarca y que también tiene una vinculación muy especial con los peregrinos. Cuenta la leyenda que unos peregrinos se encontraban recorriendo el camino Sanabrés cuando el río bajaba muy crecido, por lo que no se atrevían a

cruzarlo para acceder a la otra orilla que les dejaba en el pueblo. En ese momento en unos robles o carballos que había en la otra orilla, se apareció la Virgen a los peregrinos y les dijo que extendieran sus esclavinas sobre el agua y podrían acceder al otro lado. Ese hecho milagroso hizo que se levantara en el lugar del milagro una pequeña capilla de origen románico y posteriormente en los siglos XIV-XV, fue ampliada al templo que podemos ver en la actualidad, en el que destaca una espectacular torre de más de 20 m de altura construida en piedra de sillería.

Desde época medieval, la cofradía de los Falifos o Farrapos, es la que custodia este templo y como misión, la cofradía se propuso la custodia de los más desfavorecidos, siendo uno de sus cometidos el cuidado de los  hijos expósitos y 

también la de los peregrinos que por estas tierras avanzaban hacia la tumba del apóstol.

Además de acogerles en el hospital de peregrinos que había en la localidad, se encargaron de levantar y restaurar hasta 35 puentes que están documentados en todo el trazado jacobeo, seguramente como homenaje a aquel suceso milagroso que aconteció con los peregrinos.

También se dedicaron a la construcción de hospitales de peregrinos, llegando algunas fuentes a citar hasta dos docenas de albergues que se fueron implantando en este trazado del camino y actualmente continúan con su labor hospitalaria con un bonito albergue en esta localidad en el que los peregrinos pueden descansar de la jornada que han recorrido.

Mombuey

Otra de las paradas frecuentes que realizan los peregrinos para finalizar su jornada, es en la localidad de Mombuey que se encuentra enclavada en la comarca de la Carballeda y donde cuenta con todo tipo de servicios que pueden necesitar. En esta población destaca la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, también llamada de Santa María, es un bien declarado de interés cultural.

Se trata de una construcción del siglo XIII, en estilo románico aunque ha sufrido importantes reformas en los siglos XVIII y XIX.

Cuenta con una sola nave de planta de cruz latina y en su interior destaca una talla de la Virgen que sostiene el niño sobre su rodilla, está labrada en piedra y una talla con un Cristo crucificado de estilo gótico muy similar a la que los peregrinos se encuentran en otros templos del camino francés.

La torre de la iglesia es muy singular, es la parte que se conserva del estilo original y tiene un aspecto eminentemente defensivo que se atribuye a las construcciones que realizaba la orden del temple.

La fábrica es de sillería y cuenta con abundantes marcas de los canteros que intervinieron en su construcción.

Cuenta con tres cuerpos rematados sobre medallones, que representan flores, bolas y figuras humanas y el tercer cuerpo era el destinado para colocar las campanas.

Pero sin duda lo que más llama la atención de esta construcción es una cabeza de buey que sobresale en lo más alto de la torre. Un hermoso conjunto para que los peregrinos que den por finalizada su jornada en esta localidad, puedan disfrutar de este bonito pueblo.

Puebla de Sanabria

Puebla de Sanabria es una de esas localidades que los peregrinos guardan durante mucho tiempo su recuerdo, porque es difícil encontrar en el camino un pueblo que se encuentre también conservado como este emplazamiento defensivo que se encuentra en una posición estratégica entre Castilla Galicia y Portugal.

Se encuentra sobre un promontorio elevado entre los ríos Tera y Castro, siempre ha sido una plaza casi inexpugnable en el que la arquitectura popular de casas blasonadas y calles empedradas construidas con granito, pizarra y madera, le hacen conservar ese estilo medieval que se puede ir saboreando mientras vas recorriendo sus calles.

Toda la población es un conjunto histórico declarada como bien de interés cultural y representó un bastión fortificado y amurallado que tuvo su época de más esplendor en la edad media. Destacan en todo el conjunto el castillo de los condes de Benavente, una construcción realizada en sillería de granito

del siglo XV es un recinto cuadrado protegido con cubos distribuidos de una forma desigual y en el centro se levanta una torre conocida como el macho, distribuida en varios pisos.

La iglesia parroquial de Nuestra Señora del Azogue, conserva restos románicos en los muros laterales de su única nave y en su portada occidental, destacan las figuras 

románicas ataviadas con trajes medievales formando los fustes de las columnas y varios capiteles, en su interior se conserva una pila bautismal de porte cónico y construida en granito en el siglo XII, con figuras talladas en el frontal.

La casa consistorial está fechada en época de los Reyes Católicos y cuenta con dos plantas porticadas, que muestran dos elegantes torreones a ambos lados.

Sin duda es una de las paradas obligatorias para todo peregrino, porque es una de esas poblaciones que difícilmente se olvidan del camino que se ha realizado y como finalización de etapa debe ser una parada que los peregrinos no deben pasar por alto.

Lubián

Lubián es la última población de la provincia de Zamora, se encuentra situado en la ladera de un monte entre los puertos del Padornelo y la Canda y la construcción de sus edificios destaca, por las escaleras que tienen en el exterior y los típicos balcones de la arquitectura sanabresa.

El nombre se debe a las frecuentes manadas de lobos que habitaban en la zona y en la actualidad todavía se pueden encontrar algunas manadas que representan la mayor reserva natural que hay en Europa.

Entre las construcciones que esta población tiene, destaca el cortello dos lobos que se encuentra situado en lo alto del pueblo y representaba una trampa que desde la antigüedad se utilizaba para cazar estos animales consistente en un corral alto de piedra de hasta 30 m de diámetro en el que se dejaba una cabra viva como reclamo para poder atraparles, la última captura fue una loba que cayó en la trampa en la segunda mitad del siglo pasado.

Conserva el Castro as Muradellas, que está datado en el siglo III a. C. Era un poblado celta que llegó a contar con una muralla de hasta 4 m de alto y se 

encuentra a 3 km del pueblo.

Lo más venerado de la población es el Santuario de la Virgen de la Tuiza, de estilo barroco, construido a finales del siglo XVIII y donde se conserva en su interior la virgen de las Nieves, que es patrona de la alta Sanabria. En la explanada de este santuario, se celebra anualmente una romería a la que acuden vecinos de todas las poblaciones que hay por los alrededores incluso algunos venidos desde Galicia.

Los peregrinos que coincidan en las fiestas de la localidad, podrán disfrutar de unos conciertos de música folklórica que los vecinos del pueblo están tratando de promocionar con gran éxito en cuanto a los artistas que traen y el público que asiste a contemplarlos.