Albergue municipal de Tábara

El albergue municipal de Tábara, es uno de los primeros que se construyó para acoger a los peregrinos en la provincia de Zamora. Fue a principios del siglo XXI, coincidiendo con el Xacobeo celebrado en el año 2004, cuando el ayuntamiento de Tábara, viendo que cada vez eran más numerosos los  

peregrinos que pasaban por la localidad, realizó un esfuerzo importante para habilitar uno de los primeros albergues de peregrinos en Zamora.

Se construyó en un terreno que disponía la corporación, en las afueras del pueblo, como viene siendo habitual en la mayoría de este tipo de albergues que se habilitan en los lugares disponibles.

Algunos peregrinos, se lamentan que desde el centro del pueblo, tengan que recorrer unos cientos de metros para llegar hasta la albergue, aunque luego al día siguiente cuentan con un camino señalizado que les acorta la distancia que tienen y además disponen de un lugar tranquilo y alejado de cualquier ruido.

Desde que fue concebido, siempre ha sido un lugar con hospitalidad tradicional la que se ha ofrecido a los peregrinos, no cobrando por su utilización y manteniéndose con los donativos que éstos dejaban.

Durante 10 años, los peregrinos que llegaban a Tábara, debían encargarse de buscar las llaves del albergue en los lugares que el ayuntamiento había destinado para ello. A partir del año 2014, cuenta con un hospitalero permanente y ya no hace falta que los peregrinos tengan que encargarse de buscar las llaves, porque el hospitalero está pendiente de su llegada.

Características de albergue municipal de Tábara

 Ubicación: el albergue municipal de Tábara se encuentra en la calle Camino Sotillo s/n y desde que los peregrinos acceden al pueblo, cuentan con la suficiente señalización para llegar hasta él sin tener que preguntar.

  Instalaciones: el albergue cuenta con una sala para acoger a los peregrinos, en la que están dispuestas siete literas dobles, con 14 plazas para acoger a los que llegan. Las literas se encuentran lo suficientemente espaciadas, para que el cuarto destinado a los peregrinos no resulte en ningún momento agobiante para ellos.

  Cuenta con una cocina equipada, para uso del hospitalero que se encarga de realizar todos los días la cena comunitaria y los desayunos comunitarios que se ofrecen por la mañana, antes de que los peregrinos retomen su camino.

  Dispone de dos baños y una ducha, suficientes para el número de peregrinos que van llegando. 

 En la cocina, hay dos mesas con capacidad para 10 peregrinos cada una, que es donde se reúnen los peregrinos para la cena y el desayuno. Además cuenta con una amplia biblioteca sobre temas jacobeos a disposición de los peregrinos.

En el recibidor que da acceso a la entrada del albergue, los peregrinos disponen de un mueble en el que depositar sus botas o zapatillas y un paragüero habilitado para dejar los bordones.

  En el exterior hay un patio cerrado con una valla metálica, que dispone de varias mesas y sillas para que los peregrinos puedan encontrarse cómodamente en los momentos de descanso. En este patio hay un almacén para las cosas necesarias para los peregrinos y el cuarto destinado para el hospitalero.

  Todo el exterior del albergue, cuenta con una zona ajardinada y arbolada, con 12 árboles frutales, plantados por iniciativa de una hospitalera hace cuatro años, que pronto ofrecerán esa sombra tan necesaria en los días de verano. Este espacio, esperamos acondicionarlo con una fuente y bancos para que los peregrinos se encuentren más cómodos.

  Contacto: en el momento que los peregrinos comienzan a llegar al albergue, el hospitalero está siempre pendiente de su llegada, no obstante hay un teléfono de información en la puerta del albergue, cuyo número es 637 926 068, por si algún peregrino llega antes de que se haya abierto, indicarle la forma en la que pueden acceder a las instalaciones y no tener que estar esperando.

Gestión de Albergue

Desde el año 2014, la gestión del albergue municipal de Tábara, ha sido encomendada por el ayuntamiento a la asociación el Espíritu de Santi, con el compromiso de esta asociación, de mantener las instalaciones abiertas durante todo el año y aplicar una acogida tradicional a los peregrinos que vayan llegando. 

José Almeida, el presidente de esta asociación, es quien ha venido desarrollando la labor de hospitalero, contando puntualmente con la colaboración de otros hospitaleros.

El hospitalero, es el que se encarga de mantener en condiciones de uso las instalaciones y el que también realiza la acogida tradicional que se dispensa a los peregrinos en este albergue.

El hospitalero, es el que se encarga de mantener en condiciones de uso las instalaciones y el que también realiza la acogida tradicional que se dispensa a los peregrinos en este albergue.

El hospitalero cuenta con la experiencia suficiente como peregrino para ofrecer este tipo de acogida. Primero fue peregrino recorriendo varios de los caminos que conducen a Santiago y posteriormente ha prestado su colaboración en varios albergues con la misma filosofía tradicional que la que está aplicando en el albergue municipal de Tábara.

Aquellos que deseen una información previa sobre cualquier aspecto de esa etapa que les va a conducir a Tábara, a través del número de teléfono 637 926 068, pueden solicitarla y amablemente se les proporcionará.

Acogida tradicional en Tábara

El albergue de peregrinos municipal de Tábara, practica lo que los peregrinos denominan una acogida al más puro estilo tradicional que se ofrece en el camino.

Desde el momento en el que los peregrinos acceden al albergue, son recibidos por el hospitalero, que les proporciona la información que van a necesitar durante su permanencia en el albergue, indicándole dónde se encuentran todos los servicios que va a necesitar, registrando a cada uno en el libro de recepción, sellando su credencial y como muestra de bienvenida, a todos los peregrinos se les proporciona un regalo.

Dependiendo de la época del año en la que nos encontremos, se le suele proporcionar una bebida refrescante o una infusión caliente,

en función de la temperatura que haga en el exterior y cuando llegan los meses de verano, de los frutales que hay por los alrededores, siempre se encuentran sobre la mesa una bandeja con fruta a disposición de los peregrinos.

Se les informa, que después de haberse duchado, la ropa que han utilizado durante esa jornada, le será lavada con la del resto de los peregrinos en la lavadora.

Todos los días a las 8:00 de la tarde, se ofrece una cena comunitaria para los peregrinos que han llegado. Generalmente esta cena consiste en una sopa caliente en la que se emplea verdura, pasta, huevo, un plato muy nutritivo para reponer las energías que han ido dejando en la etapa. En los meses de verano, esta sopa se reemplaza por una más acorde con la época en la que nos encontramos, generalmente suele ser un gazpacho. El plato principal, consiste en un arroz a la zamorana muy típico de estas tierras que lleva como ingredientes principales carne, verdura y arroz.

Es un plato muy nutritivo y sobre todo diferente a los menús que han venido consumiendo durante su peregrinación. La cena se suele acompañar con refrescos, agua, vino y licores de la tierra. Finalmente se les ofrece un postre que normalmente consiste en unas natillas, excepto en la época de verano, que se utilizan las frutas tan abundantes que por esta zona se producen.

Después de la cena tratamos que se produzca una tertulia entre los que se encuentran en la mesa, ofreciendo unos chupitos de licores que consiguen amenizar este importante momento que tienen los peregrinos de compartir.

Entre las 10 y las 10:30 de la noche, se apagan las luces del albergue y se cierra la puerta para que los peregrinos puedan descansar, en el camino es necesario tratar de recuperar todas las fuerzas que se han ido dejando en cada jornada.

Una de las cosas que diferencian al albergue de Tábara, es que todos los peregrinos descansan el mismo tiempo, para ello, durante la cena se les propone que se pongan de acuerdo en la hora a la que quieren el desayuno, ellos establecen la hora de levantarse y generalmente todos suelen cumplirla, con lo que evitamos ese efecto dominó que se produce en la mayoría de

 

los albergues, cuando los más madrugadores se levantan sin pensar en los que necesitan descansar un poco más.

El desayuno que se ofrece a los peregrinos tratamos que sea abundante; zumos, café, leche, infusiones, pan tostado, galletas, croissant, margarina y mermeladas caseras. Lo necesario para que puedan afrontar los kilómetros que tienen por delante con las garantías suficientes.

Por todo lo que se le ofrece a los peregrinos, no se les pide nada a cambio, únicamente que contribuyan con su donativo, una aportación necesaria para

que los que vienen por detrás, cuenten con todo lo que ellos han tenido.

Es importante recalcar que donativo, no significa lo que algunos creen que es gratis, todo tiene su precio y sin la colaboración de los peregrinos que acogemos, no sería posible llevar a cabo esta hospitalidad que les ofrecemos, por lo que es necesario que todos contribuyan en la medida de sus posibilidades

Es un plato muy nutritivo y sobre todo diferente a los menús que han venido consumiendo durante su peregrinación. La cena se suele acompañar con refrescos, agua, vino y licores de la tierra. Finalmente se les ofrece un postre que normalmente consiste en unas natillas, excepto en la época de verano, que se utilizan las frutas tan abundantes que por esta zona se producen.

Después de la cena tratamos que se produzca una tertulia entre los que se encuentran en la mesa, ofreciendo unos chupitos de licores que consiguen amenizar este importante momento que tienen los peregrinos de compartir.

Entre las 10 y las 10:30 de la noche, se apagan las luces del albergue y se cierra la puerta para que los peregrinos puedan descansar, en el camino es necesario tratar de recuperar todas las fuerzas que se han ido dejando en cada jornada.

Una de las cosas que diferencian al albergue de Tábara, es que todos los peregrinos descansan el mismo tiempo, para ello, durante la cena se les propone que se pongan de acuerdo en la hora a la que quieren el desayuno, ellos establecen la hora de levantarse y generalmente todos suelen cumplirla, con lo que evitamos ese efecto dominó que se produce en la mayoría de los albergues, cuando los más madrugadores se levantan sin pensar en los que necesitan descansar un poco más.

El desayuno que se ofrece a los peregrinos tratamos que sea abundante; zumos, café, leche, infusiones, pan tostado, galletas, croissant, margarina y mermeladas caseras. Lo necesario para que puedan afrontar los kilómetros que tienen por delante con las garantías suficientes.

Por todo lo que se le ofrece a los peregrinos, no se les pide nada a cambio, únicamente que contribuyan con su donativo, una aportación necesaria para que los que vienen por detrás, cuenten con todo lo que ellos han tenido. Es importante recalcar que donativo, no significa lo que algunos creen que es gratis, todo tiene su precio y sin la colaboración de los peregrinos que acogemos, no sería posible llevar a cabo esta hospitalidad que les ofrecemos, por lo que es necesario que todos contribuyan en la medida de sus posibilidades

 

Opiniones de los peregrinos

En el cuarto de los peregrinos, sobre una mesa hay un libro para que ellos expresen las sensaciones que le va aportando su camino y también que puedan valorar la acogida que se les ha ofrecido en el albergue.

Su opinión nos interesa, porque muchas veces caemos en el error de hacer las cosas que pensamos que están bien y alguno no es de la misma opinión por ello recogemos cada día esas impresiones que van dejando para corroborar que vamos en la buena línea.

De los tres libros que en estos cinco años han ido completando los peregrinos, generalmente la sensación y el recuerdo que se llevan del albergue resulta muy positiva, únicamente en una ocasión se llegó a recoger un comentario negativo, pero me imagino que hasta en el mejor de los hoteles, también lo habría dejado, porque la queja era por lavarle la ropa con la del resto de los peregrinos y por no dejar de utilizar la cocina para preparar su cena, aunque se sumó a la cena comunitaria.

También resulta muy positiva la valoración que los peregrinos van haciendo del albergue a través de las diferentes páginas

web y grupos de opinión de los caminos, en los que los peregrinos valoran la acogida que se les ha ofrecido.

Cuando nos hicimos cargo del albergue fue de Tábara en el año 2014, la mayoría de las opiniones que había sobre este lugar de acogida, no resultaban nada satisfactorias y nos propusimos, en los siguientes cinco años, revertir esta situación ubicando al albergue municipal de Tábara entre los cinco albergues más valorados por los peregrinos que iban recorriendo la vía de la Plata y el camino Sanabrés.

Una de las páginas que más siguen los peregrinos que recorren este camino, es la que dirige Antonio Retamosa, un peregrino sevillano que tiene actualizada una página con información de todos los albergues que los peregrinos van a encontrarse en este camino desde Sevilla hasta Santiago y con satisfacción, los últimos años el albergue municipal de Tábara ha estado entre los más valorados, llegando en el 2019 a ser el más valorado de esta ruta. Es una satisfacción para quienes estamos al frente del albergue que los peregrinos valoren el esfuerzo que hacemos para que se sientan a gusto, por ello es de agradecer la valoración que tienen de la acogida que les ofrecemos.

Información útil para el peregrino

En el albergue municipal de Tábara, tratamos de ofrecer la información necesaria, para que los peregrinos sepan lo que se van a encontrar en las jornadas siguientes y sobre todo, puedan planificar con garantías las etapas que tienen por delante.

También se les informa de la situación en la que se encuentran los caminos generalmente cuando llueve o nieva, suelen verse alterados algunos tramos del mismo y es necesario que lo tengan en cuenta, para evitar imprevistos que luego puedan lamentar.

Tratamos de no proporcionar una sobre información, porque entendemos que en el camino una de las cosas que van buscando los peregrinos, es esa sorpresa que se van encontrando mientras van avanzando, por ello, les proporcionamos la información que consideramos únicamente imprescindible.

Entre esta información que se facilita a los peregrinos, seguramente lo más importante es que sepan los albergues que van a encontrar hasta que abandonen Zamora y las condiciones en las que éstos se encuentran. Siempre hay algún albergue que en las guías aparece como una opción y por las circunstancias que sea, se ha cerrado y si el peregrino no lo sabe, corre el riesgo de tener que afrontar etapas excesivamente largas.

También tratamos de indicarles aquellos lugares de interés que no deben pasar por alto. Muchos peregrinos ignoran que en la siguiente jornada se encuentra uno de los hitos del Camino de Santiago 

como es la imagen de Santiago peregrino de Santa Marta y Tera. Sería una pena que por no conocerlo previamente pasen de largo esta imagen que tiene un especial significado viéndola como peregrino.

Tratamos de informar, no dirigir al peregrino a uno u otro lugar queremos que sea él, quien tome la decisión de los sitios y los lugares por los que quiere pasar y en los que quiere quedarse, por ello, les facilitamos la información de todo lo que se van a encontrar, y cuando nos demandan que les aconsejamos, evitamos hacerlo, queremos que sea el peregrino el que vaya, allí donde su camino le va conduciendo.

Todos los pueblos por los que van a pasar cuentan con una historia muy importante y eso es algo que enriquece al peregrino, por lo que nuestra misión como hospitaleros, es facilitarles toda la información que podamos, sobre los lugares de interés por los que van transitando.

Tábara es uno de esos pueblos con historia y después de la cena, en la tertulia que se hace siempre con los peregrinos mientras se les ofrece unos chupitos de licor, se les informa que se encuentran en un lugar en el que el arte ha tenido su relevancia a lo largo de la historia. Se proyecta un corto video sobre el escritorio que hubo hace más de 1000 años en el monasterio de San Salvador y se les habla de los beatos que aquí se realizaron una obra cumbre del arte medieval en miniatura. También se les informa que en esta población nació uno de los poetas más grandes que ha dado la literatura española, León Felipe, una información que deben conocer, para valorar los lugares por los que han pasado.

Anécdotas del Albergue

El objetivo principal de los que recorren cualquiera de los caminos que conducen a Santiago, es poder percibir cada uno de sus valores que el camino suele proporcionarles y en el momento que el peregrino consigue captarlos,

es cuando se va dando cuenta de la importancia que tiene la peregrinación.

Esa convivencia que el peregrino va experimentando mientras está recorriendo los caminos al lado de otros peregrinos, representa uno de los valores importantes que tiene la peregrinación, pero cuando llega a los albergues en los que se establece una convivencia con el resto de los peregrinos, se dan cuenta, que compartir con los demás, es lo que más les va enriquecer durante el tiempo que permanecen en el camino.

Los albergues son ese lugar de encuentro, en los que va surgiendo el ingenio 

de cada uno de los que llegan que consiguen producir algunos momentos que resultan únicos y constituyen ese recuerdo que con el paso del tiempo se va quedando en nuestra memoria.

Es frecuente que cada uno, vaya mostrando una parte de sus habilidades y los demás contemplen y admiran lo que el peregrino está haciendo.

Encontrarte a un poeta, a un músico, o a cualquier peregrino que sea diferente, consigue que esa estancia que estás teniendo en el albergue también sea muy diferente.

En algunas ocasiones, el albergue ha ido mostrando el talento de un cantante que deleitaba a los demás con su arte o de esos músicos que conseguían crear un ambiente especialmente agradable.

Pero también hemos contado con momentos especiales como era compartir en el patio una sencilla misa porque uno de los peregrinos que llegaba era un sacerdote y se creaba una situación y un ambiente muy digno de destacar y que difícilmente, quienes tuvieron la oportunidad de vivirlo van a poder olvidarse de esos momentos.

Es un poco la magia del camino en el que te va sorprendiendo no solamente con quien camina a tu lado, sino con las cosas que consigue hacer en un momento determinado para crear esa situación, que únicamente puede encontrarse y verse a lo largo de cualquiera de los caminos y el albergue de Tábara es uno de esos lugares que se prestan para que sus valores vayan surgiendo.